... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







domingo

X.

Tus ojos han visto demasiado

Los azotes y gusanos

El brillo marchito de la hoja rapante

El llanto blanquecino de las madres truncadas

Y quisiera pedirte

Que de una vez despiertes

Que no tan profundo puede haberte dormido

Que no tan silentes las heridas rugen

Quisiera rendirme

Que destroces mi linaje

Que revuelvas tus mareas

Pero inerme te veo

Con tus uñas rotas

Pululantes aberturas de metal

Inerme como el primer niño de tus brazos

Arrojado de otros brazos

Arrojado al desprecio

Como esos niños de hoy

Mujer

Que a sus madres tu vientre

No perdona

Que a sus padres

Tus ojos no pueden ver

Dime si esos niños

No merecían la misma cuna

El mismo oro robado

Dime que no hubieras volcado

Toda la ira de tus fuegos

En acariciar su rostro ingrávido

El que ahora es odio

Dime si la lluvia

Cayó demasiado suave

Y tu piel no logró ahuyentar

Las malas leches de la ausencia

Quisiera levantarte

Mujer

Entender tu tristeza y tu rabia

Atender las heridas de tu espalda

La curvatura de la esperanza

Y silenciar las voces que hoy te acallan.

Vístete de sol

Canta como en los tiempos de otros tiempos

Quita ese lecho enfermo de tu espalda tostada

Esas agujas de tu vientre perfecto

Toma tus fuerzas y lucha

Guía en la tormenta de nuestros días

A tus hijos sin destino

Y en esta especie de vida sin vida

En el largo lamento del mundo

Mujer

Forja un nuevo camino.