... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







jueves

Neovirgen

Todo vuela como pájaro herido

En torno a tu cama

O todo cae

Aunque se crea un silencio gotario

Aunque se crean milagros sacrílegos

El mundo habla de la neovirgen

y todo lo saben porque todo conspira

menos tú, que no sudas

pero que has insistido en reinaugurar tus labios

y reniegas abrazar la carne

menos tú, que has dado la vuelta,

endureces el cuello, te muerdes la boca por dentro

apretando las manos para no tiritar

menos tú y tus cabellos cubriendo tu nuca

para que los mordiscos no te desvistan

menos tú, que cierras los ojos

para no ser desechada

o para evitar que alguien entre

a tus futuros olvidos.

viernes

Conjeturas impronunciables


En un armario duermen las polillas

Todas las polillas

Después de saciar su hambre

Y vomitar hasta el último recuerdo

El regreso al hogar

fue un bosque ardiendo en llamas violáceas

Un mar secándose en el llanto

Y
todo es fuego quemando periódicos

Plásticos humeando una revuelta

Aún es necesario caer para que aparezcan sonrisas


He sido un monje esperando que acabe el día

mi enemigo es mi terreno

mi campo de batalla

por lo menos ahí hay odio

y el amor que es un círculo

no nace ni muere, es eterno y no existe


Dejé de ser un niño /

gritaba por las calles

y mis manos y piernas crecían

y la anchura de mi espalda

solo me hizo más torpe

todo es luz de cementerio

todo es ruido en mi ventana

una puerta derruida que guarda mis sueños

tras el espejo una urdimbre de venas

tras mis ojos el vacío del silencio roto.

Horchata

No creo que los muertos tengan paz

Ni en la verdad que reside en los ojos

En los trajes que visten los esqueletos de la infamia

No creo en los versos, cánticos ni críticos

En lo cercano de la piel

Ni la lejanía del deseo


La esperanza se ha vuelto dogma

El desengaño, una batalla

Las miradas estrellas extintas

Las manos abiertas solo dejan caer

Y en nada de ello creo


Ni un abrazo simbólico

Ni brazos partidos del sacrificio

Ni un orgasmo inaugural

Ni unos labios entreabiertos

No creo en la confianza absoluta de arrojarse a otro pecho

O a un cuerpo inerme

No creo en el sexo como una excusa para fumar

En las mañanas, ocasos o lunas llenas


No creo que la unión haga la fuerza

O que tus lágrimas sean mi sangre

O mi futuro tu desvelo

O en cualquier desvelo

O en un velorio, o en un bautizo

Reflexiones en torno a la poesía II (con todo respeto)

Permita se/me

discrepar

o que discrepe

de la anatomía poética perfecta

de la poesía gimnasta

international fitness poetry contest


Permita usted corregir

al albur de la experiencia

a las manos más antiguas

que reviven con juguetes viejos

la poesía en verso

y el verso perfecto

la poesía perfecta

la gramática versada

no sub/versiva


Ha de asesinarse a los poetas más antiguos

ha de abortar/se a los que han de venir

Han anunciado la muerte de los poetas oficiales

las mismas bocinas que los levantaban de las tumbas

todo aquí / todo ahora


Ni poeta ni del otro

simplemente en contra


Permita se/me elegir:

la traición primaria,

la verdad y la vida

una gran muerte de mentira

no tengáis miedo de mirarlo a él


Ha de seleccionarse quien muere primero

antipoeta o antagonista celestial

el poeta ha de colgarse del uno

pero el anti/poeta ha de asesinar al otro

que es uno mismo

ha de apuntarse

con un cuchillo a las vísceras

ha de abrir el pecho a lo oscuro de la luz ajena

ha de estar en contra de si mismo o su mismo otro yo.


Ambas deidades han muerto

y descansan

junto a Zarathustra y su buena nueva

junto al Altazor o la Musiquilla

o los cantos de Pound

junto a las calaveras y carabelas y calabazas

al lenguaje de los pájaros


o solitarios bailan sin cesar.

Reflexiones en torno a la poesía que ninguno de mis amigos (poetas), conocidos (poetas) y por conocer (profetas), escribe, ha escrito o escribirá.

A

Ante / Brazo / Mano / Hermano /ano

Bajo (s) barrios

Con / sangre

Con - tra, bajo, de, desde, ahí, en, entre, piernas, hacia, ella, hasta, acá

para, nada, por, según ¿quién?

sin / trabajo

sin /sangre

so, sobre, tras, durante, mediante

co - mediante

propuestas y preposiciones

posiciones, posturas duras ¡atención!

El cuerpo de los poetas jóvenes es blando y su destino la muerte

Para escribir hay que haberse vuelto cobrizo

Posturas duras

La poesía no libera, lo hace parcialmente por un segundo

Pero la jaula donde crecen los poetas no tiene techo

Y allí han de vencer o morir

Esperando que las palabras correctas

Lleguen como musas guerreras

Dispuestas a salvar lo que les queda de diablos

A estas pobres gentes

Pero eso sí con buena puntuación

Harta gramática poética y culinaria

La poesía es el queso

El vino y palmaditas

Empanaditas, cóctel light

El vino y el humo

Y la borrachera eterna

Y las palmas en la espalda

Como tatuajes carcelarios

Poeta vuelve a tu refugio

No vuelvas a creer en la poesía

Ella siempre miente

Rompe, raja y zurce

Pero jamás regenera

Reinventa tus palabras

A fin de ser leídas

En una tira cómica

O en una florería.

domingo

Fantasía en si menor para voces mentales

Hay una ventana

o una semi ventana

con un vidrio de menos

tras ese vacío, una cortina gastada

y el fantasma de un cuerpo

se mueve lento y suave

con el ritmo sinuoso

de la danza cortinaje

acompañada por el viento frío que se cuela

como una mañana más

Hay una escalera

que lleva un poco más arriba

otro estado en la sangre que baña el recuerdo

y aunque nunca he subido a tal lugar

sé que lo conozco

porque conozco todas las escaleras

que suben y bajan,

desde y hacia el infierno

porque al cielo, según dicen

se llega con un par de alas pegadas a la espalda

o que le crecen a uno en la columna si se porta bien

o con luces y nubes que elevan-lo a uno desde el cielo

Detrás de la escala

nace un pasillo

un pasillo semi-eterno

que cruje tanto como crujirían mis huesos

en caso de llegar a viejo

aunque bien conocida es la duda

que se pone sobre tal posible cosa.

Por ese pasillo he caminado

tantas veces como juré

no volver a hacerlo

he caminado tantas otras

que he olvidado su forma, y sus colores

y es que de tanto verlo

lo he borrado

La sala principal es pequeña

un poco anticuada para mi gusto

antecede al único dormitorio de este piso

y en esa sala se ha posado

cada parte de mi cuerpo

esperando que la espalda de aquella

rasque la picazón que según creo

debe provocar le brassier

y a cada rincón de la sala

ha llegado la música funesta

de cada mano, brazo o pecho

rascando tan en vano.

El llegar a la recámara

me fue siempre difícil

es un camino

más largo aún que el pasillo largo

sin que importe mucho

cuantos pasos haya que dar

aunque casi nunca fueron realmente pasos

más bien una especie de arrastrarse verticalmente

apoyado en alguna mujer cuyo nombre no recuerdo

no recordé y no quisiera recordar.

Sin embargo ahí está la cama

en donde tantas veces quise que viniera a refugiarse

de la vida o del frío, o lo que quisiera

a refugiarse entre mis brazos

y yo entre sus piernas

y las sábanas estarían felices

y danzarían, por decirlo como poeta en rebaja

más que el cuerpo de su fantasma,

ahí está la cínica cama

que es todas las camas frías y gastadas

como cortinas en cualquier mañana.

Frente a la cama mi escopeta

afirmada por un par de clavos

en el muro de adobe estoico

al lado derecho

de mi único póster de izquierda

he ahí la metralla

que todas las mañanas

me pide besos de boca

mientras ese otro cuerpo baila

junto a la cortina detrás de la casi ventana

pero mi boca solo existe para preguntar un nombre

si es que se pudiera

o tuviera alguna pequeña oportunidad

de también besar su cuello

si es que me acercara siquiera a olerlo

y después de saber su nombre

decir su nombre, repetir su nombre

tantas veces que mis labios puedan hacerlo mientras duermo

o por si en una de esas se entramparan con otra boca.

Mis pensamientos, dice la metralla, escopeta, pistola esa

me asesinan de a poco y ella en cambio

tiene la velocidad del pecado,

pero la verdad, ellos solo sirven para intentar recordar

el recorrido donde alguna vez la vi,

mirando por una ventana plástica semitransparente

rayada por una moneda o llave

u otro elemento no cortante pero sí metálico

haciendo una G y una B

o una U

o una U y una C

o un ERRRRE con AA

la verdad no lo recuerdo bien

pero sí su cabello

y sobre todo su mano izquierda

con la que acomodaba un audífono en su oreja oculta

la veía mientras lentamente parpadeaba

evitando mi mirada mal vestida.

Mi escopeta insiste

en usar mis manos y la tome por la cintura

pero cuando dice cintura

yo imagino la de ella

y en su cintura estas manos

y que solo sirven para alzar las suyas

sobre todo la izquierda que tanto recuerdo,

correr de la mano, tomados, bebidos

ebrios o un tanto borrachos, pero unidos

entrelazados de las manos, retorcidos,

para llegar a la casa y...

pasar por el lado de una cortina que baila sin fantasma

pero con una brisa que se cuela fría cada día,

ahorrarse el siquiera mirar las escaleras,

atravesar el pasillo largo e invisible,

saltarnos la sala principal

aunque no sin antes limpiar los rincones

o llenar los rincones con su voz,

que seguramente es dulce

no como mis blasfemos ronquidos,

también rescatar mis brazos y piernas

de todos los sectores de la sala y seguir

y pasar por la cama

saltar quizás en esa cama

desordenarla sin dudas

o cualquier tipo de eufemismo

relacionado con encamarse,

para luego y por sobre todo

salir al patio

correr al patio

destaparle los ojos como una sorpresa

y que vea la tumba,

la lápida con su descripción perfecta,

mano izquierda incluida,

y que abra el féretro de manera muy lenta y dramática

para que finalmente vea el lugar

donde yacen mis últimas esperanzas de poder asesinarla

jueves

Reconstrucción de la mujer indestructible

Resistió tantas veces mis ataques que encolerizó de marfil y ébano /

Flotando perpleja mirando el mar de cemento

Me abandonó tantas veces que nunca sentí su abandono

La conocí tantas veces que no pude dejar de besarla

Me apoyé en sus caderas mil diferentes formas

La miré a los ojos y me libré pederasta en sus azotes

Recorrí todo el cuerpo de los mil ritmos de su baile

Conocí la poligamia inaplicable ley

Me hice inmoralmente invisible /

Aprendí a reconocer la angustia pre – orgasmo

La depresión que seguía la carne agrietada

Grité sus cien nombres cada vez que nos encamamos

Con cada una de las mujeres que viven en su perfecta locura

Tomé por despecho cada uno de sus matices

Rogué como pude las cicatrices por sus incontables rasgaduras.

En el abismo perdido de su espalda dibujé garabatos

Cada silueta torneada me llamaba a vivir allí

Y el inquilino que yo era, lo dejé de ser jamás

Nunca pude poseerla por completo

Un solo hombre no alcanza para tantos desgarros

Pero he de ser un masoquista

Como siempre lo fui

La he tomado mil veces de la mano y siempre ha puesto el brazo

He mordido suavemente cada uno de sus múltiples cuellos

Y siempre sonrió cambiando el tema de estación

Un día me tomaron las manos y los ojos

Me perdieron en el océano de sábanas amasadas

Un día como si nada me devoraron con todas sus lenguas

Me sonrieron con su dentadura de princesa mortuoria

Me ensalzó la alegría de la delgada amistad

Todo que se pierde en el deseo de derrotar los lazos distancias

Cuando me envolví de todas sus mujeres

No conocería una mujer de vivienda solitaria más

Cuando la sensualidad de su canto cíclico

Superó las líneas que dibujan los cirujanos

Me fijé por fin en su perfecto envase para mujeres perdidas

Y no es que no lo haya visto antes

Porque de lejos se notaban sus formas candentes

De amante perfecta, de bestia sanguinaria

Desde adentro era la incertidumbre más aún

Cuando me vi por fin cubierto de sus amarraduras

Sus millones de ensambles

Cuando su estructura perfecta

Calzaba mi molde mal hecho

Torcí y partí mi lucidez

Me dejé llevar para siempre por sus enmarañadas luces

Hice mal uso de todas sus verdades

Las convertí en textos nunca escritos

Los que nunca me pidió.

Cuando tomó sus utensilios y los apartó

A sabiendas de la tempestuosa oralidad bailable lingual

Imaginé las noches perpetuas promesas inconclusas

Supe que jamás la iba a dejar, ni aunque la dejara

Ni aunque la escupiera firmamento

No me tomó la mano ni cedió sus cuellos de hipnótica estadía

Me hice primero en la sala de espera

Me hizo paciente sin paciencia

Adorador de su perfume piel gastada

Amante secreto a sus gritos esperpentos.

los irrealistas

Los surrealistas escaparon

Se hicieron humo verdoso y rosáceo

Lejos de donde nacieron

Lejos de donde los inadaptados debían adaptarse

Donde los niños crecían con sables de bolsillo

Los realistas adaptaron coronas amorfas

Tenían cabezas de carbón a la espera de cristales

Los realistas mataron

Los demás sobremurieron

Los indiferentes indiferenciaron

Los surrealistas tuvieron miedo

Crearon mundos oníricos

Irrealizaron sueños palpables

Ocultaron las palpitaciones de lo real

Algunos soñantes creyeron ser reales

los despiertos seguían temiendo

los sables crecían

los sueños se despedazaban

los surrealistas bebían

y se hacían reales.

Los surrealistas jamás conociéronse entre ellos

Escaparon, huyeron, crecieron y soñaron

Los sueños escapistas y crecientes

Los escapes fugaces y reales

Los sueños reales y fervientes

los bolsillos pendencieros.

Los reales, realistas y perfectos

Se hicieron cobardes

Sus sables, lacrimógenas y metrallas

Poco podían hacer

Contra un mundo ideal

En que la cuchilla no existe

Pero el tajo taja.

Los surrealistas escaparon

Porque ninguna verdad es tan fuerte

Porque ninguna mentira es resplandeciente

En los ojos de un somnífero

En el miedo callejero

De un surrealista convencido

Que el sueño profundo

Entrega más frutos

Que un cuchillo en alto

Los surrealistas están ahora muertos

Y sus cicatrices marcan veredas

Su sangre irreal denota líneas de grandeza

De una corona aún presente

Triunfante y galante

De un muerto de hambre

De un muerto de frío

De un resistente calambre

Un espasmo en la agonía

Los irrealistas seguimos aquí

Inverosímiles y tortuosos

Junto a los niños y sus sables

Esperando la llegada

De un verde amanecer