... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







miércoles

Al fin del mundo cabalga un trueno

El hombre triste
Se sienta bajo el umbral
Sus piernas llegan a la acera
Sus manos hasta una botella
Echa la espalda atrás para beber un sorbo
Y de paso retroceder el tiempo
De cuando en cuando sus ojos
Se fijan hacia el reino de los cielos

Una mujer triste
Besa una ventana
Acaricia los años acumulados
Entre las partiduras de la madera
Y el polvo de las cortinas
Mientras fuma juega con el humo
Las cenizas al viento
Y cambia su cabellera

Entre la ventana y la puerta
Hay un retablo
Cansado y antiguo
Que mira la calle hacia adentro
Triste como un cigarro
O nostálgico como el vino
Un retablo extrañado
Una calle sin sentido

Se miran los tristes
Y sonríen otra vez
Se miran desde lejos
Mientras el viento del final
Acaricia puertas y ventanas
Cortinas y escaleras
Como una mañana más

De pronto cruzan las miradas
Atentas a la calle
Ausente de gente
Se enfrascan en un respiro
Un respiro entrecortado
Un respiro secreto y del olvido
O un respiro del recuerdo
Se levanta el hombre
Sale la mujer
Cigarros y alcohol
Todo en la calzada
Una última orgía para los años de él
La última para ella y sus cenizas flotantes
Las risas y lágrimas decoran la vereda
¿Que importa todo el fuego /
Que cae del firmamento?

El musgo en las cicatrices

Una mancha de vino en el mantel
es un recuerdo inminente
Un pasado escrito con sangre seca
En fibras de hiedras muertas

Un huracán nunca olvida el camino
Es una tela torciéndose hasta secar
Una danza derruida y macabra
De agua que retoma su forma

Abrir las pieles y cubrirse
De unos cuantos cadáveres humeantes
No es comparable al olvido ajeno
Es sorprendente como pone el tiempo
A cada cual en su lugar.
O cada estría en cada esfuerzo
O más blanca la grasa y negra la carne.

El purgatorio un silencio en la batalla
Un lugar donde ver eternamente muertos vivos
Como un cabezazo constante y circular
Donde mundos paralelos se destruyen
Con esa primera caricia
Y donde yo destruyo el humo
Mirando un féretro con mi nombre
Destruyo la tarde y la madrugada
Mientras cierro otra puerta en el horizonte

martes

el metal ¿de qué sirve?

la mala hierba dice la biblia

la buena cepa dice el borracho

yo digo que es la cazuela

al final, todos estamos igual

ningún rasguño

lunes

Manifiesto x

si tengo sed tomo agua,

si quiero fumar, fumo,

si quiero leer, lo evito

y si quiero escribir, bebo

Retrato de A. Pinochet por el pintor chileno Claudio Bravo

El retrato es un zapato azul


De tacón sucio


abandonado en una playa de piedras


cuyo fondo consta de un muro


donde nace una frase


que


de sólo escribirla


uno va quedando sólo.



Y al fondo más al fondo


hay un túnel cuyo fondo


/ a su vez /


es un espejo que refleja


el infinito



sin embargo cada una de sus partes


refleja otras partes


irrebatibles de la existencia burda


Gordas o confusas


irrepetibles hacia las afueras


invisibles a las manos


del propio Bravo