... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







jueves

IX.

Hoy como alguna noche

Entrego mis pesares

Y acompaño el dolor

Pero por sobre todo pregunto

Hombre

En que te has convertido

Mujer

Que tan profundas las heridas

Niño

No puedes acaso

Conservar la caja de cristal

Donde han de guardarse los sueños

Para hacerlos visibles

Pero prisioneros

Y es que en estos años del desvelo

Sangre y piedra acuñan

Bajo las almohadas

La dureza de las pieles

Y de humanos ya no hay rastro

Y entonces pregunto

De que han servido estos rasguños

Los fierros y el fuego

El plástico y el humo

De que sino otra cosa

Mujer

Que sangrar los oídos

Arder tus ojos de cristal

Y el molido de tu mirada molida

Poner bajo los ojos

Bajo la lengua

Entre dientes y piernas

Para morder y llorar rojo

Como el vestido

Que nadie ha querido que lleves

Pero a pesar de las estacas

Negras, grises y altas como el cielo

Tu vestido multicolor siempre ha sido rojo

Y en ese lago rojo

Nos bañamos un día

Mujer

Te juré como siempre

Que nunca jamás,

Pero la traición la llevo dentro

Por eso mis ojos guardan vidrio polvo

Y por eso mi boca

Por eso mis manos y mi sexo

Vidrio silicio

De flagelo penitente

Ese rojo de tu traje

Ese rojo de tu historia

De las venas abiertas

Que yace ahora invisible

Porque tus hijos e hijas

Son ahora esclavos

Pero hemos aquí los que se arrepienten

Te lloramos

Sangre

Con vidrio molido

Y hoy pregunto

Y no hay respuesta

Todos los oídos sordos

Y las manos torpes

Todos los genitales

Indolentes

Y las gargantas agrietadas

Porque perdimos el camino

O nunca lo encontramos

O nos lo han robado

Como a ti roban

Mujer

La alegría de tus puertos.

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