martes
viernes
Siete balas, un sicario y un ladrón
Siete balas mueven más lápidas
que un terremoto hambriento
siete balas por cabeza,
por chaqueta,
siete horcas,
siete dosis
siete mares en el patio trasero
siete esperas en el purgatorio
y para cada uno de los días
cada una de las balas
Las llamas abrazan el frío
pero son preferibles
como una caricia carcelera
como piedras creando bosques
cambiando el curso de las aguas
arrojando todo al mar,
todo al abismo
todo al olvido
porque entregarlo
todo al recuerdo
es suturar con púas las pendientes de la piel
e inventar cordilleras en la frente
para dibujar en ella
el abismo circular
de una tortura infinita.
Hay un asesino tras la cortina,
tras la ventana y tras los ojos
esperando en silencio,
hay una mano acariciando vestidos de tul
forzando las armas lentamente
como una gota de sudor atravesando los poros
hay pupilas hinchadas, buscando la perfección nocturna,
expandidas como un mundo inocente
como un chivo al sacrificio
y para ello
los muertos pintan los ojos de un negro rojizo
y de castaño las uñas que comen los sueños
para ello en cada parpadeo
está el acero y su peso
humeando la espesura de una posibilidad
Hay un ladrón tras la puerta
tras la cerradura y en cada cuerpo
y día a día guarda en sus bolsillos
balas, horcas y pastillas, evitando una tragedia
de esas que nadie se explica
pero bien es sabido que cualquier día
todo ladrón puede fallar.
lunes
Reducciones
He visto pasar una sombra
con toda la libertad en su cabello
y su boca llena de revolución,
he visto la esperanza
regar su sendero,
un camino perdido de flores rojas y cortadas
de sangre amarilla y lumínica
que espera renacer de entre los muertos
las batallas del olvido...
Porque ahora justo ahora
todo es reducción
wallmapu a territorio, cordillera y
terremoto,
hielo filoso y bosque entre las piedras
ríos densos como cicatrices
una mácula en el agua de punta a punta,
un desierto abierto y sangrante
reducido a una moneda,
un vuelo truncado se traduce en la extinción
todos los años acumulados en la corteza
los brazos que reconstruyen
el espacio público y púbico
la historia y la geografía
tu cuerpo y mi cuerpo
reducidos
a la belleza absurda de las pieles torcidas
las raíces echadas al pantano
como cables en la acera
como un espacio intocable que crece
en un imaginario recortado
porque todo se reduce
y todo les pertenece.
De nada sirve condenar el hecho
sin avergonzar el gesto,
de todo lo que han arrancado
al mapuche, al chileno
al latinoamericano
almas de vuelo insostenible
políticos y prisioneros
éter cautivo y metal
la luz profeta y melódica
la espalda partida por el salitre
huelguistas y cánticos
la carne y el agua
la piel rasgada en las púas
el humo desprendido de los muros
una lija reseca lentamente acariciando los ojos
sobre la herencia y los espejos
el recuerdo y las maldiciones
la rabia,
y todo el poder popular
reducido a panfletos.
domingo
Lucerna entre las piedras
En la oscuridad mortífera
De cuchillos rasgando labios
Me he encontrado,
Añorando mordiscos
O algo parecido a un cuerpo vivo
Al recorrido de manos
En la arpillera sedosa de los poros
O encontrar un árbol al medio de un lago
Sobre una roca seca y niebla
Que flota en su interior vacío y lumínico
O un cajón repleto de recuerdos
Que se olvidan entre ellos
Es arrojarse a la protección de un niño
Chocar con labios transparentes
O mutilar manos perfectas
Envolver en metal púrpura y humeante
La silueta de la carne
O resoplidos silentes
O párpados clausurados
En pestañas eternas
Hojas que caen lentamente
En una cascada tormentosa
O pesadillas que duermen
Entre cenizas y púas
Pero el árbol está seco en esa piedra
donde el lago se ha vuelto espuma
y mi pecho es sólo un colgajo
o un desfiladero dentado
por donde verter la sangre
jueves
el surco es un peso que flota
Neovirgen
Todo vuela como pájaro herido
En torno a tu cama
O todo cae
Aunque se crea un silencio gotario
Aunque se crean milagros sacrílegos
El mundo habla de la neovirgen
y todo lo saben porque todo conspira
menos tú, que no sudas
pero que has insistido en reinaugurar tus labios
y reniegas abrazar la carne
menos tú, que has dado la vuelta,
endureces el cuello, te muerdes la boca por dentro
apretando las manos para no tiritar
menos tú y tus cabellos cubriendo tu nuca
para que los mordiscos no te desvistan
menos tú, que cierras los ojos
para no ser desechada
o para evitar que alguien entre
a tus futuros olvidos.
viernes
Conjeturas impronunciables
En un armario duermen las polillas
Todas las polillas
Después de saciar su hambre
Y vomitar hasta el último recuerdo
El regreso al hogar
fue un bosque ardiendo en llamas violáceas
Un mar secándose en el llanto
Y
todo es fuego quemando periódicos
Plásticos humeando una revuelta
Aún es necesario caer para que aparezcan sonrisas
He sido un monje esperando que acabe el día
mi enemigo es mi terreno
mi campo de batalla
por lo menos ahí hay odio
y el amor que es un círculo
no nace ni muere, es eterno y no existe
Dejé de ser un niño /
gritaba por las calles
y mis manos y piernas crecían
y la anchura de mi espalda
solo me hizo más torpe
todo es luz de cementerio
todo es ruido en mi ventana
una puerta derruida que guarda mis sueños
tras el espejo una urdimbre de venas
tras mis ojos el vacío del silencio roto.
Horchata
No creo que los muertos tengan paz
Ni en la verdad que reside en los ojos
En los trajes que visten los esqueletos de la infamia
No creo en los versos, cánticos ni críticos
En lo cercano de la piel
Ni la lejanía del deseo
La esperanza se ha vuelto dogma
El desengaño, una batalla
Las miradas estrellas extintas
Las manos abiertas solo dejan caer
Y en nada de ello creo
Ni un abrazo simbólico
Ni brazos partidos del sacrificio
Ni un orgasmo inaugural
Ni unos labios entreabiertos
No creo en la confianza absoluta de arrojarse a otro pecho
O a un cuerpo inerme
No creo en el sexo como una excusa para fumar
En las mañanas, ocasos o lunas llenas
No creo que la unión haga la fuerza
O que tus lágrimas sean mi sangre
O mi futuro tu desvelo
O en cualquier desvelo
O en un velorio, o en un bautizo
Reflexiones en torno a la poesía II (con todo respeto)
Permita se/me
discrepar
o que discrepe
de la anatomía poética perfecta
de la poesía gimnasta
international fitness poetry contest
Permita usted corregir
al albur de la experiencia
a las manos más antiguas
que reviven con juguetes viejos
la poesía en verso
y el verso perfecto
la poesía perfecta
la gramática versada
no sub/versiva
Ha de asesinarse a los poetas más antiguos
ha de abortar/se a los que han de venir
Han anunciado la muerte de los poetas oficiales
las mismas bocinas que los levantaban de las tumbas
todo aquí / todo ahora
Ni poeta ni del otro
simplemente en contra
Permita se/me elegir:
la traición primaria,
la verdad y la vida
una gran muerte de mentira
no tengáis miedo de mirarlo a él
Ha de seleccionarse quien muere primero
antipoeta o antagonista celestial
el poeta ha de colgarse del uno
pero el anti/poeta ha de asesinar al otro
que es uno mismo
ha de apuntarse
con un cuchillo a las vísceras
ha de abrir el pecho a lo oscuro de la luz ajena
ha de estar en contra de si mismo o su mismo otro yo.
Ambas deidades han muerto
y descansan
junto a Zarathustra y su buena nueva
junto al Altazor o la Musiquilla
o los cantos de Pound
junto a las calaveras y carabelas y calabazas
al lenguaje de los pájaros