... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







viernes

antes del amanecer

Y vino la noche eterna

Me aclaraba la luz del susurro dormido

Mis ideas primitivas afloraron en invierno

Con las gotas sementeras de mi paradoja existencial.

Al ver tanta y tanta maliciosa ventolera

Me secuestraron lo escéptico

Me hice creyente de cada punto corrido quinceañero

Hoy no hay animal hiriente ausente a mi pupila firmamento.

Déjame con este lánguido silicio cautivar tus miedos

Mi risa se híper ventila en tu llanto anochecer

Cautiva mi silencio insolente

Mi lenguaje corpóreo

Mi estirpe gloriosa

La fecundidad de tu especie mejorada en mí

No ha de ser desdicha este encuentro

El azul de la herencia tiñe amaneceres eclesiásticos censurados

Esos gritos se los lleva la rabia parida

No me culpes que no soy monstruo

Solo cabizbajo y de alta sien

Hoy los muros muestran caminos irreconocibles

Y los has de caminar

Sin mi mano, sin mi sexo

Porque no es culpa mía tu desgracia

Solo te extraño al olvido

Cuando el agua ventisca se cuela en mi marrueco ruptor

Cuando mi espalda se acaricia por el anaranjado recuerdo de mi odio

No espero que me agradezcas

Yo sé lo que hago

No hay razón amor platónico

Yo sé perfecto tus aires

Que mi desdicha era tu querer

Y ahora que te dejo

Y ahora que vomito hijos muertos

No creas que me arrepiento

Sigo suplicando mi vuelta en tierra

Con todas tus carnes, cuerpos

Estaturas, gemidos y alaridos

Pero la culpa es del otro

Y así lo he decidido

Sutilmente

La culpa es no mía

El suplicio era pendiente

De la mortuoria escapada

De mi renaciente desvelo

De mi perteneciente agujero

Sesgado de alimañas transversales

Animales animadversos

Voraces tempestuosas

Y espíritu semi-errante.

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