... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







viernes

ese colchón de piedras verdes

Once escalas en el fucsia furioso

Amarillos rosáceos en cada azulejo blanquecino

Verdosos pastos acuáticos en la piel de este gigante alquiler

La tierra se torna naranja cada vez que mis barbas la penetran

Los sueños muertos celebran funerales al amanecer

Mi iris decrece celestino en mis ropajes del terror

La lengua cae pestilente sobre pliegues masacrados

La ventolera riachuelo susurra cada cita

Las almas de otros difuntos abrazan mi nuevo hogar

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