... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







viernes

flagrante callejera

Tuve que arrastrarme por la tierra roja

Para conocer su sabor a oxido sanguíneo

Carne masticada, olor a huesos rotos

Un par de dientes decoraron la vereda principal

Como ventolera enardecida

Irrumpiendo rompe cráneos

Esclavizó mis venas al torrente del deshielo

Manchas inolvidables para una sola cabeza

Una sola mirada y una sordera creciente.

Se dobló por la esquina y no permitió parpadeo

Como la nueva vieja ola golpeó y murió

Renació en mis alaridos chirriantes

Volvió a golpear con venganza

Como si yo hubiera sido el culpable

Que sus hijos y sobrinos

Que ahijados y vecinos

Hubieran matado al viejo

Como si fuera el dueño del calabozo

En el que ahora respiran mocos secos

Y desfilan las docenas de violetas

Que los esperan cada noche y amanecer.

Me golpearon tantas veces que no lo sentí,

En los vidrios rotos del reflejo callejero

Redefiní mi rostro y olvidé el anterior

Apenas percibí el sonido de la huida cobarde paliza

Al mirar de reojo recibí el nuevo modelado a la nariz

Las piedras heladas me susurraron

Canción de cuna mortuoria

Cirugía estética sin opción

Golpe rencoroso al estado menor

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