... mientras bajo tierra, las serpientes necrófagas se retorcían luchando, encendían soles solitarios, longevos y gélidos de pasado solemne, la piedra insolente de la sangre se volvió irrompible, impenetrable, solo flores comieron las lombrices, solo flores regadas de lágrimas saladas y plaquetas... RothK.O.







viernes

la caída de las noches

Y el frío apareció de pronto

Nadie lo recibe con brazos abiertos de triunfo futbolero

Me clavó la espalda amarillenta recuerdos perdidos y ajenos

Me lamió la nuca de sabores transgredidos

Necesité primordial el rastro de las calles abandonadas

Pido perdón mil veces

Porque dentro de mí nace una bestia

Y no ha de abandonarme

Lo presiento

En mi rabia sordera

En mi cabeza retardada consecuencia

Los golpes violan el futuro

Mis gustos van cambiando

Y acaricio, acaricio.

Ay de estas manos sobaderas

Ya no se conforman con texturas textiles

Y si no hay nada que me quiten

Que ha de hacer un exiliado

Si no sobar

Sobar

Sorber

Gozar

De los equívocos caminos errados

De la ignorancia de mi irascible mirada

Me siento monstruo incalculable

Incapaz e inmortal

Incontenible marrueco pendenciero

Irresistible caminar ajeno

Pido perdón porque lo siento

Aún dentro de esta ignominia

Sé que yerro

No estoy tan loco como se pretende

Ni tan sordo como se dice

Que he de decir al juicio

Cuando pregunten si la soledad es soliloquio

Si mi arma principal no era infalible

Escupo al cielo de las piernas abiertas en desgracia

Me perdono sólo porque sé que no hay perdón

Últimamente no me importa

Si era ruiseñor de campos sagrados

Si mi futuro estaba tapizado de gemidos estertor

Si mi iglesia que era y que es, me extraña sacrílego

En los brazos de cada maría que olvida mi mirada lasciva

Si tan invisible como el credo no soy.

Mis manos aún son fuertes

Mis piernas revientan entre llamados de auxilio

Mis venas cavernarias

Se suplican unas a otras

Se muerden y escupen

Vomitan pus futura.

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